El tiempo ha cambiado mucho
si cada cual bien lo considera
y nadie sabe ya con sencillez
cómo podrá disimularse;
jamás se vio tal miseria;
(¡Dios nos guarde de lo peor!)
pues no hay quien tema obrar mal
contra Dios ni contra sus padres;
cada cual quiere reprender a cada cual.
Ya no se estima ahora
un hombre, aunque tenga el ingenio de Homero,
si no es rico y poseedor de grandes bienes,
aunque sea embustero y falsario.
Y son esos a quienes se venera
sin que nadie se atreva a zaherirlos,
¡pero algún pobre de buen talante!
Sea noble, clérigo o mercenario,
cada cual quiere reprender a cada cual.
Muchos castigan tan dulcemente
a sus hijos que al fin les hacen cometer
muchos ayunos sin mandamiento
y los expulsan de su morada,
y puede verse a las claras
tal niño que aún debería mamar,
que es jurador, mentiroso, tramposo,
borracho, orgulloso, altivo, severo;
cada cual quiere reprender a cada cual.
Príncipe, poco vale nuestro caso
si bien queremos mirarlo,
y es lástima nuestro asunto
al ver que, por gran improperio,
cada cual quiere reprender a cada cual.
Eustorg de Beaulieu
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-balada-de-algunas-malas-costumbres-que-reinan-ahora-eustorg-de-beaulieu/
