Quise jardines llenos de rosas florecidas,
soñé con el Edén de vivientes fantasías,
de lagos azules, de horizontes con tonos de pedrerías;
pero ya no quiero nada; basta con que tú rías.
Pues, rosas y muguets, tus labios y tus dientes
más que el Edén son meta de deseos imprudentes,
y tus ojos son lagos de zafiros, y dentro
se abren horizontes sin fin, cielos ardientes.
Cuerpos almizclados bajo la gasa donde el oro laminado se extiende,
naos, hachís… soñé la embriaguez oriental,
y mi sueño se encarna en tu belleza fatal.
Pues, aún más que en mis más fantásticos anhelos,
hallé perfumes en el oro de tus cabellos,
embriaguez al rodearme de tus hermosos brazos nerviosos.
Charles Cros
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-soneto-madrigal-charles-cros/
