Sobre una muerta

Poema de Alfred De Musset Época Siglo XIX

Ella era bella, si la Noche
que duerme en la sombría capilla
donde Miguel Ángel hizo su lecho,
inmóvil puede ser bella.

Ella era buena, si basta
que al pasar la mano se abra y dé,
sin que Dios haya visto nada, nada dicho,
si el oro sin piedad hace la limosna.

Ella pensaba, si el vano ruido
de una voz dulce y cadenciosa,
como el arroyo que gime
puede hacer creer en el pensamiento.

Ella rezaba, si dos hermosos ojos,
ya fijándose en la tierra,
ya elevándose hacia los cielos,
pueden llamarse la Oración.

Ella habría sonreído, si la flor
que no se ha abierto nunca
pudiera abrirse al frescor
del viento que pasa y la olvida.

Ella habría llorado si su mano,
sobre su corazón fríamente posada,
hubiera jamás, en la arcilla humana,
sentido el celestial rocío.

Ella habría amado, si el orgullo
semejante a la lámpara inútil
que se enciende junto a un ataúd,
no hubiera velado sobre su corazón estéril.

Ella está muerta, y no ha vivido.
Ella fingía vivir.
De sus manos cayó el libro
en el que nada leyó.

Alfred De Musset

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-sobre-una-muerta-alfred-de-musset/