Rayos de octubre (I)

Poema de Charles-Nérée Beauchemin Colección Les floraisons matutinalesÉpoca Siglo XIX

Octubre glorioso sonríe a la naturaleza.
Parece que el verano reaviva los matorrales.
Un viento fresco, que el olor de los bosques marchitos satura,
sobre la hierba y sobre las aguas hace correr sus escalofríos.

La nube ha sembrado los horizontes hoscos,
de sus copos de plata. En el margen de los prados,
los últimos frutos de otoño, de reflejos verdes y rosados,
relucen a través de las ramas jaspeadas.

Bosque verde que pasa a los tonos cálidos del naranja;
arroyos donde tiembla un cielo semejante al cielo vernal;
montes con gradas bañadas de una luz extraña.
¡Qué cuadro! ¡Qué brillante paisaje otoñal!

A media cuesta, allá lejos, la granja asoleada,
con su tejado puntiagudo festoneado de lúpulos,
parece toda risueña y como maravillada
de sus rastrojos rojizos y de sus barbechos rubios.

A los rayos que su vista oblicua deslumbran,
el abuelo sale a sentarse en el perrón familiar:
de un retorno de calor su carne se alegra,
en el invierno del anciano, hace menos frío, menos negro.

Calmo y dulce, suspirando hacia un otoño lejano,
bebe la vida con el aire de los campos y de los bosques,
y ese resplandor de renuevo que lo asombra
le sopla al corazón el amor de los tiernos tiempos idos.

Con sus pies delicados presionando el columpio,
un niño pequeño se embriaga con el balanceo rítmico,
semejante en gentileza a la flor violeta
que el arbusto balancea al tibio viento de mayo.

Cerca de un viejo puente de madera derrumbado en la orilla,
una tropa infantil de risa pura y clara,
acecha, sobre los guijarros que un flujo dormido sumerge,
al silbón estridente y presto que hiende el aire.

Hacia los pozos cuyo brocal la lama ha enverdecido,
las lavanderas van con los segadores;
bajo ese firmamento pálido estalla con más brío
el encanto primaveral de las parejas risueñas.

Y mientras suena su parloteo tierno,
se los ve desenrollando la cadena de metal
de los cabrestantes mojados, bajar y subir y bajar
el cubo de donde fluye una onda de cristal.

Charles-Nérée Beauchemin

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-rayos-de-octubre-i-charles-neree-beauchemin/