¡Oh, fuente Bellerie,
bella fuente querida
de nuestras ninfas, cuando tu agua
las oculta en el hueco de tu manantial,
huyendo del sátiro
que las persigue en su carrera
hasta el borde de tu arroyo!
Tú eres la ninfa eterna
de mi tierra paterna:
por eso en este prado verde
ves a tu poeta que te adorna
con un cabritillo de leche,
a quien el uno y el otro cuerno
le salen de la frente nueva.
El verano duermo o reposo
sobre tu hierba, donde compongo,
oculto bajo tus verdes sauces,
no sé qué, que tu gloria
enviará por el universo,
mandando a la Memoria
que vivas por mis versos.
El ardor de la canícula
tu verde orilla no quema,
de tal modo que por todas partes
tu sombra es espesa y densa
para los pastores que vienen de los apriscos,
para los bueyes cansados del arado,
y para el ganado disperso.
¡Io! Tú serás sin cesar
la princesa de las fuentes,
yo celebrando el canal
de la roca perforada, que lanza
con un ronco ruido
el agua de tu manantial parloteante
que saltarina se sigue.
Pierre de Ronsard
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-o-fontaine-bellerie-pierre-de-ronsard/
