Merlín y la vieja mujer

Poema de Guillaume Apollinaire Colección AlcoolsTemas Arte, VariosÉpoca Siglo XX

El sol aquel día se extendía como un vientre
maternal que sangraba lentamente en el cielo
La luz es mi madre oh luz sangrienta
Las nubes fluían como un flujo menstrual

En la encrucijada donde ninguna flor sino la rosa
de los vientos pero sin espina ha florecido el invierno
Merlín acechaba la vida y la eterna causa
Que hace morir y luego renacer el universo

Una vieja sobre una mula con capa verde
vino siguiendo la orilla del río aguas abajo
Y el antiguo Merlín en la llanura desierta
se golpeaba el pecho exclamando Rival

Oh mi ser helado cuyo destino me abruma
cuyo sol de carne tiritaba quieres ver
Mi Memoria venir y amarme mi semejante
Y qué hijo desdichado y bello quiero tener

Su gesto hizo derrumbarse el orgullo de los cataclismos
El sol danzando removía su ombligo
Y de pronto la primavera de amor y de heroísmo
trajo de la mano un joven día de abril

Las vías que vienen del oeste estaban cubiertas
de osamentas de hierbas espesas de destinos y de flores
Monumentos temblorosos junto a carroñas verdes
cuando los vientos traían pelos y desdichas

Dejando su mula a pequeños pasos vino la amante
A pequeños soplos el viento desarrugaba sus atavíos
Luego los pálidos amantes juntando sus manos dementes
El entrelazado de sus dedos fue su único lapso de amor

Ella danzaba imitando un ritmo de existencia
gritando Desde hace cien años esperaba tu llamada
Los astros de tu vida influían en mi danza
Morgana miraba desde lo alto del monte Gibel

¡Ah! qué dulce es danzar cuando para vosotros se declara
un espejismo donde todo canta y que los vientos de horror
fingen ser la risa de la luna hilare
y asustar a los fantasmas precursores

He hecho gestos blancos entre las soledades
Lémures corrían a poblar las pesadillas
Mis giros expresaban las beatitudes
que todas no son sino un puro efecto del Arte
No he cogido nunca sino la flor del espino
en primaveras finales que querían desflorarse
cuando las aves de presa proclamaban sus rapiñas
de corderos nacidos muertos y de niños-dioses que van a morir

Y he envejecido ves tú durante tu vida yo danzo
Pero habría estado pronto cansada y el espino en flor
Ese abril habría tenido la pobre confidencia
de un cuerpo de vieja muerta imitando el dolor

Y sus manos se alzaban como un vuelo de palomas
Claridad sobre la que la noche se fundió como un buitre
Luego Merlín se marchó hacia el este diciendo Que suba
El hijo de mi Memoria igual del Amor

Que suba del fango o sea una sombra de hombre
Bien será mi hijo mi obra inmortal
La frente nimbada de fuego en el camino de Roma
Caminará solo mirando el cielo

La dama que me espera se llama Viviana
Y venga la primavera de los nuevos dolores
Acostado entre la mejorana y los pies-de-asno
Me eternizaré bajo el espino en flor

Guillaume Apollinaire

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-merlin-y-la-vieja-mujer-guillaume-apollinaire/