Las ocas salvajes

Poema de Guy De Maupassant Época Siglo XIX

Todo está mudo, el ave ya no lanza sus gritos.
La triste llanura es blanca a lo lejos bajo el cielo gris.
Solo, los grandes cuervos negros, que van buscando sus presas,
Escarban con el pico la nieve y manchan su palidez.

He aquí que en el horizonte se eleva un clamor;
Se acerca, viene, es la tribu de las ocas.
Como una flecha lanzada, todas, el cuello tendido,
Yendo siempre más rápido, en su vuelo desesperado,
Pasan, azotando el viento con su ala silbante.

El guía que conduce a estos peregrinos de los aires
Más allá de los océanos, los bosques y los desiertos,
Como para excitar su marcha demasiado lenta,
De momento en momento lanza su grito penetrante.

Como una doble cinta la caravana ondula,
Suena extrañamente, y por el cielo despliega
Su gran triángulo alado que va ensanchándose.

Pero sus hermanos cautivos esparcidos por la llanura,
Entumecidos por el frío, caminan gravemente.
Un niño en harapos, silbando, los pasea,
Como pesados navíos balanceados lentamente.
Oyen el grito de la tribu que pasa,
Erguen su cabeza; y mirando huir
A los libres viajeros a través del espacio,
Los cautivos de pronto se levantan para partir.
Agitan en vano sus alas impotentes,
Y, erguidos sobre sus pies, sienten confusamente,
A ese llamado errante levantarse, agrandándose,
La libertad primera en el fondo del corazón dormido,
La fiebre del espacio y de las tibias riberas.
En los campos llenos de nieve corren espantados,
Y lanzando por el cielo gritos desesperados
Responden largo tiempo a sus hermanos salvajes.

Guy de Maupassant

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-las-ocas-salvajes-guy-de-maupassant/