(escrito después de la San Bartolomé)
Pobres cuerpos donde moraban aquellos espíritus turbulentos,
antaño el terror de los Príncipes de la tierra,
aun osando hacer la guerra contra el cielo,
desleales, obstinados, perversos y violentos:
Hoy el sustento de los animales voladores
y rampantes carroñeros, y de aquellos gusanos que encierra
el hediondo muladar, y del pueblo que vaga
bajo los profundos ríos hacia el mar deslizándose:
Pobres cuerpos, reposad, si vuestros desdichados huesos,
nervios y venas y carne, son dignos de reposo,
que no pudieron sufrir el reposo en Francia.
Espíritus, en las encrucijadas todas las noches gritad:
Oh mortales, advertidos, ved y creed,
que el crimen retrasa y no huye la venganza.
Jean-Antoine de Baïf
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-epitafio-jean-antoine-de-baif/
