El ballet de las horas

Poema de Gérard De Nerval Época Siglo XIX

(El Dios Pan habla:)

Las horas son flores que una tras otra se abren
en el eterno himeneo de la noche y el día;
hay que cogerlas, pues, como se cogen las rosas
y no darlas más que al amor.

Como del relámpago, nada queda de la hora
que el tiempo acaba de entregar a la nada destructora;
en su raudo vuelo abrazad la mejor,
siempre la que va a sonar.

Y retenedla bien según vuestro deseo,
como el único instante que vuestra alma soñó;
como si la dicha de la más larga vida
estuviera en la hora que se va.

Encontraréis siempre, desde la primera hora
hasta la hora nocturna que habla doce veces,
las viñas, sobre los montes, inundados de luz,
los mirtos a la sombra de los bosques.

Amad, bebed, lo demás está lleno de cosas vanas;
el vino, esta sangre nueva, vertida sobre el labio,
rejuvenece la otra sangre que envejece en vuestras venas
y da el olvido del pasado.

Que la hora del amor sea seguida de otra,
saboread la mirada que viene de la belleza;
¡estar solo es la muerte! ¡estar dos es la vida!
¡El amor es la inmortalidad!

Gérard de Nerval

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-el-ballet-de-las-horas-gerard-de-nerval/