¡Cuánto he odiado siempre los pensamientos del vulgo!
¡Cuán profano, injusto y temerario me parece,
poniendo falsos intermediarios entre la cosa y él,
y midiendo por sí mismo lo que ve en los demás!
El maestro de Epicuro hizo su aprendizaje.
Su país lo creyó loco: ¡pequeños espíritus! ¿pero qué?
Nadie es profeta en su tierra.
Esa gente eran los locos, Demócrito el sabio.
El error llegó tan lejos que Abdera diputó
a Hipócrates, y lo invitó,
por cartas y por embajada,
a venir a restablecer la razón del enfermo.
Nuestro conciudadano, decían llorando,
pierde el juicio: la lectura ha echado a perder a Demócrito.
Lo estimaríamos más si fuera ignorante.
Ningún número, dice, limita los mundos:
quizá incluso están llenos
de Demócritos infinitos.
No contento con ese sueño le añade los átomos,
hijos de un cerebro hueco, invisibles fantasmas;
y, midiendo los cielos sin moverse de aquí abajo,
conoce el universo y no se conoce a sí mismo.
Hubo un tiempo en que sabía conciliar los debates;
ahora habla consigo mismo.
Venid, divino mortal; su locura es extrema.
Hipócrates no tuvo demasiada fe en esa gente:
sin embargo partió: y ved, os lo ruego,
qués encuentros en la vida
causa el destino; Hipócrates llegó en el tiempo
en que aquel que decían no tener razón ni sentido
buscaba en el hombre y en la bestia
qué sede tiene la razón, si el corazón o la cabeza.
Bajo una espesa sombra, sentado junto a un arroyo,
los laberintos de un cerebro
lo ocupaban. Tenía a sus pies más de un volumen,
y apenas vio a su amigo avanzar,
atento según su costumbre.
Su cumplido fue breve, como puede pensarse.
El sabio es ahorrador de tiempo y de palabras.
Habiendo pues dejado de lado las charlas frívolas,
y mucho razonado sobre el hombre y sobre el espíritu,
desembocaron en la moral.
No necesito desplegar
todo lo que el uno y el otro dijeron.
El relato precedente basta
para mostrar que el pueblo es juez recusable.
¿En qué sentido es pues verdadero
eso que he leído en cierto lugar,
que su voz es la voz de Dios?
Jean de La Fontaine
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-democrito-y-los-abderitanos-jean-de-la-fontaine/
