Un hijo había matado a su padre.
Este crimen atroz apenas ocurre
entre los tigres, los osos; pero el hombre lo comete.
Este parricida supo ocultar su delito,
nadie lo sospechó: huraño y solitario,
huía de los humanos, vivía en los bosques,
esperando escapar de los remordimientos como de las leyes.
Cierto día se le vio destruir a pedradas
un miserable nido de gorriones.
¡Eh! ¿Qué os han hecho esos pájaros?
le pregunta un transeúnte: ¿por qué tanta cólera?
¿Qué me han hecho? Responde el criminal:
esos pajarillos mentirosos, que el cielo confunda,
me reprochan haber asesinado a mi padre.
El transeúnte lo mira; se turba, palidece,
en su frente su crimen se lee:
llevado ante el juez, lo confiesa y lo expía.
¡Oh, de las virtudes última amiga,
a ti, a quien en vano se quiere evitar o engañar,
conciencia terrible, no se te puede escapar!
Florian
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/fabula-el-parricida-jean-pierre-claris-de-florian/
