Un enviado del Gran Señor
prefería, dice la Historia, un día en casa del Emperador,
las fuerzas de su amo a las del Imperio.
Un alemán se puso a decir:
Nuestro príncipe tiene dependientes
que por su jefe son tan poderosos
que cada uno de ellos podría pagar un ejército.
El chiaus, hombre de sentido,
le dijo: Sé por fama
cuánta gente puede aportar cada Elector;
y eso me hace recordar
una aventura extraña, y que sin embargo es verdadera.
Estaba en un lugar seguro, cuando vi pasar
las cien cabezas de una Hidra a través de un seto.
Mi sangre empieza a helarse;
y creo que con menos uno se espanta.
No tuve, sin embargo, más que el miedo sin el mal.
Jamás el cuerpo del animal
pudo venir hacia mí, ni encontrar abertura.
Soñaba con esta aventura,
cuando otro Dragón, que no tenía más que una sola cabeza
y bien más de una cola, a pasar se presenta.
Heme aquí de nuevo sobrecogido
de asombro y de espanto.
Esa cabeza pasa, y el cuerpo, y cada cola también.
Nada los detuvo; el uno abrió camino al otro.
Sostengo que lo mismo ocurre
con vuestro Emperador y con el nuestro.
Jean de La Fontaine
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/fabula-el-dragon-con-muchas-cabezas-y-el-dragon-con-muchas-colas-jean-de-la-fontaine/
