Poema juvenil de Rimbaud, “La pícara” retrata una escena doméstica en la que un niño sentado a la mesa observa a la sirvienta. Desde la apertura, el marco queda establecido: “En el comedor oscuro”, el poeta instaura una atmósfera íntima y perfumada, propia de un interior burgués. El muchacho, “a mi gusto”, se repantiga en una “inmensa silla”, signo de una comodidad infantil y de una forma de pereza dichosa.
El segundo cuarteto introduce un elemento sonoro: el reloj, que marca el ritmo del tiempo. Luego la puerta se abre “con un vaho”, y aparece la sirvienta. Su descripción es a la vez precisa y ligera: “pañuelo medio deshecho, astutamente peinada”. El adverbio “astutamente” anuncia el título y sugiere una coquetería calculada, una picardía que no es inocente.
Los tercetos siguientes detallan los gestos de la sirvienta. Pasea “su dedito tembloroso” por su mejilla, “un terciopelo de melocotón rosa y blanco”, y su labio infantil esboza un mohín. Estas notaciones sensuales, casi pictóricas, muestran un juego de seducción. “Colocaba los platos, cerca de mí, para agradarme”, escribe Rimbaud, mezclando el servicio y el trastorno de los sentidos.
El cierre es una palabra referida, murmurada “muy bajo”: “Mira, me he cogido 'un' frío en la mejilla…”. El error gramatical – “un frío” en lugar de “el frío” – es un hallazgo cómico y realista. Delata el medio social de la sirvienta, pero también su estrategia: con el pretexto de hacer sentir su mejilla, invita al beso. La picardía es, pues, doble: la de la sirvienta que provoca y la del poeta que la pone en escena.
Así, este poema breve y aparentemente anodino esconde una fina observación de las relaciones sociales y de los juegos del deseo. Rimbaud capta en él un instante de vida cotidiana, donde el lenguaje popular y la sensualidad infantil se encuentran, no sin ironía. La “pícara” no es solo la sirvienta: es también la escritura que, mediante una notación exacta, hace sonreír y pensar.
Análisis redactado con ayuda de la inteligencia artificial, según el método de análisis establecido por Arthur.