Grandes bosques, me asustáis como catedrales;
vosotros aulláis como el órgano; y en nuestros corazones malditos,
cámaras de eterno duelo donde vibran viejos estertores,
responden los ecos de vuestros De profundis.
¡Te odio, Océano! tus saltos y tus tumultos,
mi espíritu los encuentra en él; esa risa amarga
del hombre vencido, llena de sollozos e insultos,
la oigo en la risa enorme del mar.
¡Cómo me gustarías, oh noche! sin esas estrellas
cuya luz habla un lenguaje conocido.
¡Pues busco el vacío, y lo negro y lo desnudo!
Mas las tinieblas son ellas mismas telones
donde viven, brotando de mi ojo a millares,
seres desaparecidos de miradas familiares.
Charles Baudelaire
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-obsesion-charles-baudelaire/
