A la baronesa de B…
¡Vamos! Hermoso pájaro azul, id a cantar
vuestro romance a la señora…
Susana.
«Nunca pondréis en vuestra
«Flora amorosa el nenúfar blanco
«que se llama…»
Una primera letra.
Nenúfares blancos, oh lirios de las aguas límpidas,
nieve que sube desde el fondo de su azul,
que, adormecidos sobre vuestros tallos húmedos,
tenéis necesidad, para dormir, de un lecho puro;
flores de pudor, ¡sí!, sois demasiado altivas
para dejaros coger… y vivir después.
Nenúfar blanco, dormid en vuestros ríos,
¡yo no os cogeré jamás!
Nenúfares blancos, oh flores de las aguas soñadoras,
si soñáis, ¿en qué soñáis entonces?…
Pues para soñar hay que estar enamoradas,
hay que tener el corazón prendido… o celoso;
pero vosotras, oh flores que el agua baña y protege,
para vosotras, soñar… ¡es aspirar el fresco!
¡Nenúfares blancos, dormid en vuestra nieve!
¡Yo no os cogeré jamás!
Nenúfares blancos, flores de las aguas entumecidas
cuya blancura enfría los corazones ardientes,
que os sumergís en vuestras aguas tibias
cuando el sol brilla en ellas, ¡nenúfares blancos!
Quedaos ocultos en las ensenadas de los ríos,
entre las nieblas, bajo los sauces espesos…
¡De las flores de Dios sois las últimas!
¡Yo no os cogeré jamás!
Jules Barbey d’Aurevilly
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-los-nenufares-jules-barbey-d-aurevilly/
