¿Veis del oro de estas urnas
escaparse esos espíritus de las flores,
todos empapados de perfumes nocturnos,
todos vestidos de frescos colores?
No son vanos fantasmas
creados por un arte engañoso,
para dar un cuerpo a los aromas
que nuestros céspedes entregan al viento.
No: cada átomo de materia
por un espíritu está habitado;
todo siente, y la naturaleza entera
¡no es más que dolor y voluptuosidad!
Cada rayo de húmeda llama
que brota de vuestros ojos tan dulces;
cada suspiro que de mi alma
se lanza y palpita hacia vos;
cada palabra reprimida
que muere en mis labios de fuego,
sin osar siquiera a la flor amada
de un nombre querido entregar la confesión;
esos sueños que la noche hace nacer
como para vengarnos del día,
todo toma un cuerpo, un alma, un ser,
¡visibles, pero solo para el amor!
Ese ángel flotante de las praderas,
pálido e inclinado como sus lirios,
es una de mis ensoñaciones
quedada en las flores que corté.
Y sobre sus alas invertidas
aquel que goza de expirar,
no es más que uno de mis pensamientos
que vuestros labios van a respirar.
Alphonse de Lamartine
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-los-espiritus-de-las-flores-alphonse-de-lamartine/
