He variado mi vida devanando la trama
Que Cloto me hilaba entre enfermo y sano,
Ya la salud se alojaba en mi pecho,
Ya la enfermedad, extremo azote del alma.
La gota, ya viejo, me atormentó las venas,
Los músculos y los nervios, execrable dolor,
Mostrando de cien modos por cien diversas penas
Que el hombre no es sino el sujeto de la desgracia.
Uno muere en su primavera, otro aguarda la vejez,
El tránsito es uno solo, los accidentes diversos:
El verdadero tesoro del hombre es la verde juventud,
El resto de nuestros años no son sino inviernos.
Para conservar largo tiempo entera tal riqueza
No fuerces tu naturaleza, mas sigue la razón,
Huye el amor y el vino, materia de los vicios,
Gran recompensa te queda en la anciana estación.
La juventud de los dioses a los hombres no es dada
Para malgastar su flor, como se ve marchitar
La rosa por el calor, así mal gobernada
La juventud se escapa sin jamás volver.
Pierre de Ronsard
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-estancias-pierre-de-ronsard/
