Estancias elegiacas

Poema de Gérard De Nerval Época Siglo XIX

Este arroyo, cuya onda temblorosa
refleja la claridad de los cielos,
parece en su curso brillante
centellear con mil fuegos;
mientras que en el fondo del lecho apacible,
donde, por una pendiente insensible,
lentamente se deslizan sus caudales,
arrastra un cieno impuro
que de amargura y de mancilla
por doquier emponzoña sus aguas.

Del mismo modo un pasajero delirio,
un relámpago rápido y alegre
entreabre mi boca a la sonrisa,
y la alegría brilla en mis ojos;
sin embargo mi alma es de hielo,
y nada borrará la huella
de las desdichas que me han derribado.
En vano pasará mi juventud,
siempre la importuna tristeza
hinchará mi corazón oprimido.

Pues hay una nube sombría,
un recuerdo mojado de llanto,
que me abruma y derrama su sombra
sobre mis placeres y mis dolores.
En mi profunda indiferencia,
de la alegría o del sufrimiento
el aguijón no puede conmoverme;
los bienes que el vulgo envidia
tal vez embellecerán mi vida,
pero nada me devolverá la esperanza.

Del tronco a medias desprendida
por el soplo de los negros aquilones,
cuando la rama seca
vuelve a ver los hermosos días de la primavera,
si a veces un rayo movedizo,
errante sobre su copa estéril,
viene a hacer brillar sus ramas desnudas,
ella sonríe a la luz;
pero la verdura primaveral
sobre su frente no renacerá ya.

Gérard de Nerval

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-estancias-elegiacas-gerard-de-nerval/