El rostro de la bestia es terrible; se siente en él
lo Ignorado, el eterno problema deslumbrante
y tenebroso, que el hombre llama la Naturaleza;
se tiene ante sí la sombra informe, la aventura
y el yugo, la esclavitud y la rebelión,
cuando se ve el rostro espantoso del león;
el monstruo tormentoso, ronco, desenfrenado, no es libre,
¡oh estupor! ¿y cuál es ese extraño equilibrio
compuesto de esplendor y de horror, el universo,
donde reina un Jehová cuyo reverso es Satán;
donde los astros, enjambre luminoso y lívido,
parecen presos en un presidio, y huyendo en el vacío,
y arrojados al azar como se arrojan los dados,
y siempre encadenados y siempre evadidos?
¿Qué es esta maravilla espantosa y divina
donde, en el edén que se ve, se adivina el infierno,
donde se eclipsa, oh terror, esperanzas desvanecidas,
lo infinito de los soles bajo lo infinito de las noches,
donde, en la bestia, Dios desaparece y se borra?
Cuando tienen ante ellos al monstruo cara a cara,
los magos, los soñadores vertiginosos de los bosques,
los profetas lívidos a quienes hablan voces,
sienten no sé qué de enorme en la bestia;
para ellos el amargo rictus de esa oscura cabeza,
es el abismo, inquieto por ser demasiado mirado,
es el eterno secreto que quiere ser guardado
y que no deja entrar en sus misterios
la curiosidad de los pálidos solitarios;
y estos hombres, a quienes la sombra hace confesiones,
sienten que aquí la esfinge se irrita, y sus cabellos
se erizan, y su sangre en sus venas se hiela
ante el ceño fruncido del prodigio.
Victor Hugo
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-el-rostro-de-la-bestia-es-terrible-victor-hugo/
