Niña aún, dormías junto a mí, rosada y fresca,
como un pequeño Jesús dormido en su pesebre;
tu puro sueño era tan tranquilo y tan encantador
que no oías al pájaro cantar en la sombra;
yo, pensativo, aspiraba toda la dulzura oscura
del misterioso firmamento.
Y escuchaba volar sobre tu cabeza a los ángeles;
y te miraba dormir; y sobre tus pañales
deshojaba jazmines y claveles sin ruido;
y rezaba, velando tus párpados cerrados;
y mis ojos se humedecían de lágrimas, pensando en las cosas
que nos esperan en la noche.
Un día llegará mi turno de dormir; y mi lecho,
hecho de sombra, será tan triste y tan salvaje
que tampoco yo oiré cantar al pájaro;
y la noche será negra; entonces, oh paloma mía,
lágrimas, plegaria y flores, devolverás a mi tumba
lo que yo hice por tu cuna.
Victor Hugo
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-a-mi-hija-adele-victor-hugo/
