A André Chénier

Poema de Victor Hugo Colección Las contemplacionesTemas ArteÉpoca Siglo XIX

Sí, mi verso cree poder, sin envilecerse,
Tomar de la prosa un poco de su aire familiar.
André, es verdad, a veces río sobre la lira.
He aquí por qué. Aún muy joven, tratando de leer
En el libro espantoso de los bosques y las aguas,
Habitaba un parque sombrío donde gorjeaban los pájaros,
Donde las lágrimas sonreían en el ojo azul de las pervincas;
Un día que yo soñaba solo en medio de las ramas,
Un camachuelo que hacía la crítica del bosque
Me dijo: —Hay que caminar por tierra algunas veces.
—La naturaleza es un poco burlona alrededor de los hombres;
—Oh poeta, tus cantos, o lo que así nombras,
—Se le parecerían mejor si los desinflaras.
—Los bosques tienen suspiros, pero tienen silbidos.
—El azul luce, cuando a veces la alegría lo rasga;
El Olimpo sigue siendo grande al estallar de risa;
—No creas que el espíritu del poeta desciende
Cuando entre dos grandes versos una palabra pasa danzando.
—No es un llorón el viento en su demencia;
—La ola profunda no es una cantante de romance;
—Y la naturaleza, en el fondo de los siglos y las noches,
—Emparejando a Rabelais con Dante lleno de penas,
—Y al siniestro Ugolino con el deforme Grandgousier,
—Junto al inmenso duelo muestra la risa enorme.—

Victor Hugo

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-a-andre-chenier-victor-hugo/