Los dos campesinos y la nube

Fábula de Jean-Pierre Claris de Florian Época Siglo XVIII

Guillot, decíale un día Lucas
con una voz triste y lamentable,
¿no ves venir allá lejos
ese gran nubarrón negro? Es la marca espantosa
del mayor de los infortunios. ¿Por qué? Responde Guillot.
—¿Por qué? Mira, pues: o yo no soy más que un necio,
o esa nube es de granizo
que va a arrasarlo todo, viña, avena, trigo;
toda la cosecha nueva
será destruida en un momento.
No quedará nada; el pueblo en ruinas
dentro de tres meses tendrá hambruna,
luego vendrá la peste, luego pereceremos todos.
¡La peste! Dice Guillot: despacio, cálmate,
yo no veo nada de eso, compadre;
y si he de hablarte según mi sentir,
es que yo veo todo lo contrario:
pues esa nube ciertamente
no lleva granizo, lleva lluvia;
la tierra está seca desde hace mucho,
va a regar bien nuestros campos,
toda nuestra cosecha ha de quedar hermoseada.
Tendremos el doble de heno,
la mitad más de trigo, abundancia de uvas;
estaremos todos en la opulencia,
y nada, salvo los toneles, nos hará falta.
¡Bien claro que se ve eso! Dice Lucas encolerizado.
Pero cada cual tiene sus ojos, le respondió Guillot.
—¡Oh! Puesto que es así, no diré más palabra,
esperemos el fin del asunto:
bien reirá quien ría el último. —A Dios gracias,
no soy yo quien llora aquí.
Se acaloraban los dos; ya, en su furia,
iban a agarrarse a golpes, cuando un soplo de viento
se llevó lejos de allí la nube espantosa;
no tuvieron ni granizo ni lluvia.

Florian

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/fabula-los-dos-campesinos-y-la-nube-jean-pierre-claris-de-florian/