Los lobos comen glotonamente.
Un lobo, pues, estando de comilona,
se apresuró, según dicen, de tal modo
que pensó perder la vida:
un hueso se le quedó bien metido en la garganta.
Por fortuna para este lobo, que no podía gritar,
cerca de allí pasa una cigüeña.
Le hace señas; ella acude.
He aquí a la operadora al punto en faena.
Ella retiró el hueso; luego, por tan buen servicio,
pidió su salario.
«¿Vuestro salario? dice el lobo:
¡Os reís, mi buena comadre!
¿Qué? ¿No es aún bastante
haber de mi garganta retirado vuestro cuello?
Andad, sois una ingrata:
no caigáis jamás bajo mi garra.»
Jean de La Fontaine
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/fabula-el-lobo-y-la-ciguena-jean-de-la-fontaine/
