Filósofos audaces, que pasáis la vida
intentando explicar lo que no se explica,
dignaos escuchar, os lo ruego,
esta hazaña del más sabio de los gatos.
Sobre una mesa de tocador
vio este gato un espejo;
salta sobre él, mira, y al punto cree ver
a uno de sus hermanos que le acecha.
Nuestro gato quiere alcanzarlo, y se ve detenido.
Sorprendido, juzga entonces transparente el cristal,
y pasa al otro lado,
no encuentra nada, vuelve, y el gato se presenta.
Reflexiona un poco: por miedo de que el animal,
mientras él da la vuelta, se escape,
sobre lo alto del espejo se pone a horcajadas,
dos patas por aquí, dos por allá; de este modo
por todas partes podrá atraparlo.
Entonces, creyendo tenerlo bien,
hacia el cristal inclina dulcemente la cabeza,
percibe una oreja, y luego dos… al instante,
a derecha, a izquierda va lanzando
su garra que tiene bien presta:
pero pierde el equilibrio, cae y no ha atrapado nada.
Entonces, sin esperar más,
sin buscar por más tiempo lo que no puede
comprender,
deja el espejo y vuelve a los ratones:
qué me importa, dice, desentrañar este misterio?
Una cosa que nuestro espíritu,
tras un largo trabajo, ni entiende ni concibe,
nunca nos es necesaria.
Florian
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/fabula-el-gato-y-el-espejo-jean-pierre-claris-de-florian/
