En una casa de fieras
de aves llena
vivían el Cisne y el Ansarón:
aquel destinado a las miradas del amo;
este, a su gusto: uno que se preciaba de ser
comensal del jardín, el otro, de la casa.
De los fosos del Castillo haciendo sus galerías,
tan pronto se les habría visto nadar lado a lado,
tan pronto correr sobre el agua, y tan pronto zambullirse,
sin poder satisfacer sus vanos deseos.
Un día el Cocinero, habiendo bebido demasiado de un trago,
tomó por Ansarón al Cisne; y agarrándolo del cuello,
iba a degollarlo, luego a echarlo en el potaje.
El ave, próxima a morir, se queja en su gorjeo.
El Cocinero quedó muy sorprendido,
y vio bien que se había equivocado.
«¿Cómo? ¡yo pondría, dijo, a tal cantor en sopa!
¡No, no, no permitan los Dioses que jamás mi mano corte
la garganta a quien tan bien se sirve de ella!»
Así, en los peligros que nos siguen a la grupa
el dulce hablar no daña en nada.
Jean de La Fontaine
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/fabula-el-cisne-y-el-cocinero-jean-de-la-fontaine/
