Bailad en la orilla, llamas,
como pequeñas señoras,
como tristes pequeñas señoras.
He aquí las noches de San Juan
a lo largo del río y de los estanques.
Bailad en la orilla, llamas,
con rapaces pelirrojos en torno a vosotras,
virutas locas, locas espirales,
bailad, bailad, bailad,
pequeñas llamas pastorales.
El pájaro os roza y lanza un grito,
las pequeñas señoras.
El viento os azota y os enrojece,
las pequeñas señoras.
El cura pasa y os bendice,
las pequeñas señoras.
He aquí las noches y el horizonte color de hez,
bailad, bailad, las pequeñas señoras,
bailad vuestra melancolía.
Ya la noche y sus sombras se mueven
como viudas
a lo largo de los ríos;
bailad aún, bailad, llamas,
para el buen Dios
un poco
y devolvedle vuestra alma,
vuestra alma con todas sus llamas,
las vacilantes pequeñas señoras.
Emile Verhaeren
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-la-sanjuan-emile-verhaeren/
