El parecido

Poema de Félix Arvers Época Siglo XIX

Sobre tus ricas alfombras, sobre tu diván que deja
entre los perfumes respirar la molicie,
en esta voluptuosa estancia,
donde lejos de todas las miradas, lejos de los ruidos de la tierra,
los velos enlazados parecen, para un misterio,
apagar los rayos del día,

No te enorgullezcas, cortesana risueña,
si, para todas tus hermanas, mi boca seria
te sonríe también dulcemente,
si, solo para ti aquí, menos helada y menos lenta,
mi mano sobre tu pecho desnudo se extravía, tan ardiente
que me tomarían por un amante.

No es que mi corazón sometido a tu imperio,
al encanto engañoso que tu mirada inspira
incapaz de resistir,
a ese cebo falaz se haya dejado sorprender
y sienta un amor que tú no puedes comprender,
¡mi pobre niña! ni merecer.

No: esas risas, esas lágrimas, esos besos, esas mordeduras,
esa nuca, esos brazos heridos de amorosas heridas,
esos transportes, ese ojo inflamado;
no es un reconocimiento, no es un homenaje
al menos: es que tus rasgos me recuerdan la imagen
de otra mujer a la que amé.

Ella tenía tu hablar, ella tenía tu sonrisa,
esa aire dulce y soñador que no puede describirse
y parece implorar un apoyo;
y de la ilusión, ¿comprendes el poder?
Se diría que su ojo, todo velado de inocencia,
lanzaba fuegos como el tuyo.

Vamos: mírame con esa mirada tan tierna,
háblame, tócame, que me parezca oírla
y sentirla a mi lado.
Prolonga mi error: que esa voz conmovedora
me devuelva acentos tan conocidos y me cante
todas las arias que ella me ha cantado.

¡Apresurémonos, apresurémonos! ¡Insensato quien de un sueño
cuando el día ha ahuyentado la rápida mentira,
espera aún recuperarlo!
¡Que a mis besos de fuego tu boca se abandone,
ven, que cada uno de nosotros engañe al otro y le dé
tú la felicidad, yo el placer!

Arvers Félix

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-el-parecido-arvers-felix/