La piedra del gallo

Poema de Rémy Belleau Época Siglo XVI

A Francia.

Ave que con fiel guardia
haces de centinela desvelado
bajo el silencio de la noche,
despertando con voz osada
a la tropa de sueño entumecida
y de pereza, con tu alto ruido.

Ave de cresta purpúrea,
compañera del Alba dorada,
trompeta de los fuegos del Sol,
que te posas a la misma hora
en que él hunde en el mar su cabellera
para volver alegre al trabajo.

¿No bastaba que la arrogancia
de vuestro ojo domase la potencia
y la ira de los leones más fieros,
sin que para ganar la valentía
se endureciese aún esta piedra
en el vientre hueco de vuestros gaznates?

Testigo aquel luchador indomable,
aquel fuerte Milón inexpugnable,
que amurallado con la virtud
de esta piedra, para su gloria
siempre ganó la victoria,
dondequiera que haya combatido.

Se dice más: que quien la porta
tiene el espíritu claro, la gracia afable
del bien decir, y que reanimando
el frío hielo de su alma,
de las fieras riguras de su Dama
al fin queda triunfante.

Dentro de la boca modera
la sed que abrasándonos nos seca:
es negruzca, o de color
de cristal; y no se halla ninguna
que retenga más que una haba,
ya en longitud o en grosor.

Haz que la raza apellidada
con tu nombre, cuya fama
está esparcida por el Universo,
nunca altere la potencia
que ha conquistado por su valentía,
por fuerza y por asaltos diversos.

Rémy Belleau

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-la-piedra-del-gallo-remy-belleau/