La dama en piedra

Poema de Charles Cros Colección El cofrecillo de sándaloÉpoca Siglo XIX

A Catulle Mendès.

Sobre esta tapa de sepulcro
ella duerme. El oscuro artista
que la esculpió vio lo bello
sin nada triste.

Juntando las manos, los ojos dichosos
bajo el velo de los párpados,
tiene sueños amorosos
en sus plegarias.

Bajo los pliegues pesados del vestido,
la carne aparece rebelde,
sin olvidar por completo
que fue hermosa.

Traídos sobre el pecho helado
los brazos, en estrechas mangas,
sueñan al amante que estrecharon
sus cadenas blancas.

El lebrel, como antaño
esperando una caricia,
duerme acurrucado contra los pies fríos
de su señora.

*
Todo el pasado revive. Veo
los esplendores señoriales.
Los escudos y los paveses
de las grandes salas.

Los altos techos de madera, bordeados
de emblemáticas esculturas,
las cacerías, los torneos bordados
sobre los tapices.

En su sillón, sin ninguna inquietud
por las gentes que llenan la estancia,
¿en qué podrá soñar así,
la castellana?

Sus ojos donde brillan por momentos
las soberbias interiores,
leen melancólicamente
un libro de horas.

*

Cuando una mujer sueña así
orgullosa de su rara belleza,
es algún drama sin piedad
el que se prepara.

Quizá a tiempo, en plena flor,
esta fue puesta en tierra.
Aunque implacable, el dolor
fue austero.

El amante no vio marchitarse,
al soplo de la infiel,
la pureza del recuerdo
que tenía de ella.

La muerte no alcanzó lo bello.
La carne perversa es matada,
pero la forma está, sobre un sepulcro,
perpetuada.

Charles Cros

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-la-dama-en-piedra-charles-cros/