Siento desterrar mi miedo y el mal que soporto,
recostado en el dulce abrigo de un mirto y un ciprés,
que con sus verdes ramas, abrazándose muy cerca,
tejen un dosel a la flor que azula mi cabecera.
Oyendo girar al hilo de un murmullo de músico
mil ninfas de plata, que con sus flujos secretos
revuelven riendo las perlas en los prados,
y hacen rodar los diamantes a la aventura.
Este bosquecillo de verdor que oscurece esta onda,
resuena con ecos armoniosos y cantos.
¡Oh, morada amable! ¡Oh, reposo precioso!
¡Oh regazo, dulce apoyo al ánimo que se atormenta!
¡Oh mis ojos bienaventurados, iluminados por sus ojos!
¡Dichoso quien muere aquí y al morir no se lamenta!
Théodore Agrippa d’Aubigné
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-siento-desterrar-mi-miedo-y-el-mal-que-soporto-theodore-agrippa-d-aubigne/
