Al conde de Trévelec
Durmámonos, gatito negro.
Ya he puesto el apagavelas
sobre la vela.
Tú pensarás en pájaros
bajo el bosque, en hocicos felinos…
Yo soñaré con Ella.
No hemos tomado café,
y, en nuestra cama bien caliente
(quien vela, llora).
Dormiremos, patas en brazos.
Mientras tú ronronees,
yo olvidaré la hora.
Bajo tus ojos finos, entornados,
brillarán los idilios
de la canaleta.
Como cada noche, creeré
verla, que fría ha desgarrado
mi vida entera.
Y tu pesadilla por los tejados
te dirá el horror de ser tres
en un idilio.
Sufriré los ojos burlones
de su falso primo, y sus llantos
de cocodrilo.
Si te despiertas sobresaltado,
arañado, mordido, cayendo desde lo alto
del tejado, yo mismo
moriré bajo el golpe alevoso
de una espada al final del brazo largo
del fatuo al que ella ama.
Luego, fuera de la cama, en la mañana gris,
buscaremos, tú, ratones,
yo, líquidos
que nos hagan olvidarlo todo,
pues, en el fondo, el hombre y el gato
son bien estúpidos.
Charles Cros
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-cancion-de-cuna-charles-cros/
