Si seguís estando así, toda pálida,
en nuestro aire sofocante,
si os veo entrar en mi sombra fatal,
yo viejo, vos niña;
si veo de nuestros días confundirse la cadena,
yo, que sobre mis rodillas
os contemplo, y que quiero la muerte para mí cercana,
y lejana para vos;
si vuestras manos son siempre diáfanas y frágiles,
si, en vuestra cuna,
temblorosa, parecéis esperar alas
como un pajarillo;
si no parecéis echar en nuestra tierra
raíz por mucho tiempo,
si dejáis errar, Juana, en nuestro misterio
vuestros dulces ojos descontentos;
si no os veo alegre y rosa y muy fuerte,
si, triste, soñáis,
si no cerráis tras de vos la puerta
por donde llegáis;
si no os veo como una bella mujer
caminar, manteneros bien,
reír, y si parecéis ser un alma pequeña
que no quiere quedarse,
creeré que en este mundo, donde el sudario con los pañales
a veces puede confinarse,
venís para partir, y que sois el ángel
encargado de llevarme.
Victor Hugo
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-al-nino-enfermo-durante-el-asedio-victor-hugo/
