Tendrás que acostumbrarte a esta soledad,
pobre corazón insensato, dispuesto a abrirse de nuevo,
que tan mal sabe amar y tan bien sabe sufrir.
Tendrás que acostumbrarte; y ten por seguro que el estudio,
la vigilia y el trabajo no podrán curarte.
Vas, durante mucho tiempo, a hacer un oficio bien rudo,
tú, pobre niño mimado, que no tienes la costumbre
de esperar en vano y sin ver llegar nada.
Y sin embargo, oh corazón mío, cuando la hayas perdido,
si vas a algún lugar a esperar su venida,
en la playa desierta en vano la esperarás.
Pues eres tú a quien ella huye de comarca en comarca,
buscando sobre esta tierra una tumba ignorada,
en algún triste lugar que no te dirán.
Alfred De Musset
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-a-george-sand-iv-alfred-de-musset/
