Rayos de octubre (II)

Poema de Charles-Nérée Beauchemin Colección Les floraisons matutinalesÉpoca Siglo XIX

Apenas los segadores han guardado las gavillas
que ya los caballos uncidos al arado
surcan entre cardos y hierbas
el barbecho donde junio hará rodar el mar de trigos.

¡Fecundidad de los campos! este terruño que humea,
este rico y leonado humus, esconde en sus jirones
la savia que nutre y colorea y perfuma
los eternos tesoros de futuras renovaciones.

Las labores, enmarcadas de púrpura y esmeralda,
esfuman el damero de los prados de cien colores.
De surco en surco, los camachuelos en merodeo
se disputan el bocado con los gorriones pendencieros.

Y el hombre, aguijoneando a la bestia, marcha y marcha,
empuja la reja. Canta, y sus estribillos quejumbrosos
evocan la edad en que se veía al patriarca
abrir el suelo sagrado de los valles primitivos.

Charles-Nérée Beauchemin

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-rayos-doctubre-ii-charles-neree-beauchemin/