Partida

Poema de Emile Verhaeren Época Siglo XIX

El mar choca sus bloques de olas contra las rocas
y los granitos del muelle, el mar demente,
tronante y gemebundo, en la tormenta
de sus oleajes crecientes.

Las barracas y los cobertizos como arrancados,
y los grandes puentes, anudados de hierro mas azotados
por el viento; los puentes, las barracas, las estaciones
y las luces escalonadas de los fanales y los faros
oscilan con los ciclones
con sus tejados, sus torres y sus columnas.

Y sus altos mástiles crujientes y sus velas restallantes,
mi navío, rompiendo por todo, quiebra sus anclas;
y, rumbo al cenit,
salta hacia la tempestad,
bestia de relámpago, entre el mar.

Decid, hacia qué desconocido loco,
y hacia qué sonambúlicos despertares,
y hacia qué más allá y hacia qué cualquier lugar
convulsionarios soles?

Hacia qué demencias y qué espantos
y qué escollos, encabritados en palafrenes,
hacia qué quebranto de oro
de proa y de portalón,
decid, hacia qué espejismos o hacia qué risas
salta el freno entre los dientes de mi navío?

Mientras que, ¡ay!, la que fue mi razón,
tendiendo la mano sus pálidos candelabros,
lo mira singlar, en el horizonte,
desde lo alto de viejos embarcaderos.

Emile Verhaeren

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-partida-emile-verhaeren/