El invierno tiene sus placeres; y a menudo, los domingos,
cuando un poco de sol amarillea la tierra blanca,
con una prima se sale a pasear…
– Y no os hagáis esperar para cenar,
dice la madre. Y cuando se ha visto bien, en las Tullerías,
bajo los árboles negros los atavíos floridos,
la joven tiene frío… y os hace observar
que la niebla de la tarde empieza a levantarse.
Y se vuelve, hablando del bello día que se añora,
que pasó tan deprisa… y de discreta llama:
y al regresar se siente, con gran apetito,
desde abajo de la escalera, – el pavo que se asa.
Gérard de Nerval
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-la-prima-gerard-de-nerval/
