El amor que me atormenta
lo encuentro tan placentero
que cuanto más él se aumenta
menos quiero estar exento:
aunque jamás el sueño
me cierre los ojos,
cuanto más amor me consume
menos me es fastidioso.
Toda la noche velo
sin parpadear al sueño,
recordando la maravilla
que me mantiene en vela,
representándome a aquella
que veo todo el día,
de quien la imagen bella
trabaja mi morada.
Toda la noche su imagen
se muestra ante mí:
el rasgo de su rostro
tal cual es yo veo:
veo su bella boca,
y veo su bello pecho,
sus bellos pechos toco,
y beso su mano.
El día, si mi Señora
favorable me ha sonreído,
es preciso que de ello repase
toda la noche mis espíritus.
Si con una mirada alegre
me ha hecho favor,
por la noche su dulce herida
me cosquillea el corazón.
Si ella alegra la estancia
con su bal gracioso,
toda la noche su gracia
acude ante mis ojos:
si en dulce maravilla
he oído su canción,
toda la noche en la oreja
degusto de nuevo su son.
¡Oh, dichosa mi vida
de gozar de tal ventura!
No, no, no tengo ganas
de tener el honor de un dios,
pues a placer paso
tanto la noche como el día,
recogiendo tantas gracias
del tormento del amor.
Jean-Antoine de Baïf
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-el-amor-que-me-atormenta-jean-antoine-de-baif/
