Cuando sobre vuestros cabellos rubios, y leonados al sol,
os ponéis cintas de terciopelo negro, malvada,
pienso en el tigre cuyo pelaje es igual:
fondo rojizo, rayado de negro, esplendor del espanto.
Cuando la risa hace brillar, en el cáliz bermejo
de vuestros labios, el relámpago de nácar inquietante,
cuando se conmueve vuestra mejilla en fuego, es un despertar
de tigre: maullidos, dientes blancos, muerte que tienta.
Y luego, míraos. Aun sin ese terciopelo,
aunque más bella, en fin, os parecéis siempre
a aquel que a veces vuestra boca denigra.
Además, ¿y si cayerais bajo su garra, una vez?
No se puede saber con quién se tropieza en el bosque:
señora, no hay que hablar mal del tigre.
Charles Cros
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-consejo-charles-cros/
