A Edouard Manet.
El viento, tibio precursor del asalto de la primavera,
Levanta una niebla verde de brotes en las ramas.
La lluvia y el sol, la calma y los vendavales,
Los bosques negros, sobre el cielo, la nieve en franjas blancas,
Se alternan. La naturaleza tiene como diecisiete años,
Muchacha nerviosa, oscilando sobre sus caderas,
Riendo, llorando, según sus caprichos flotantes.
Aún no la primavera, pero ya no es el invierno.
Vuestra alma, oh mi encantadora, tiene esas horas mezcladas.
Las ramas negras están llenas de una niebla verde.
Las palabras malas y las palabras desoladas,
En vuestros labios, botón de agavanzo entreabierto,
Cesan a mis besos. Así los chubascos
Se derriten, y el césped se esmalta al descubierto.
Vuestro mohín se trueca en risa a mis besos,
Como la nieve se derrite, pálida rezagada,
A los triunfantes rayos del sol. Apaciguados,
Vuestros ojos, que me lanzaban miradas de pantera,
Son bien dulces ahora. Querida, os calláis
Como el viento nevado y frío acaba de callarse.
Vuestra mejilla y la tarde están tibias y rosadas.
Charles Cros
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-transicion-charles-cros/
