El viajero

Poema de Guillaume Apollinaire Colección AlcoolsTemas VidaÉpoca Siglo XX

A Fernand Fleuret

Abridme esta puerta en la que llamo llorando

La vida es variable lo mismo que el Euripo

Tú mirabas un banco de nubes descender
Con el paquebote huérfano hacia las fiebres futuras
Y de todos esos pesares de todos esos arrepentimientos
Te acuerdas

Vagas peces arqueados flores submarinas
Una noche era el mar
Y los ríos se derramaban en él

Me acuerdo me acuerdo todavía

Una tarde descendí a una posada triste
Cerca de Luxemburgo
En el fondo de la sala un Cristo emprendía el vuelo
Alguien tenía un hurón
Otro un erizo
Se jugaba a las cartas
Y tú me habías olvidado

Te acuerdas del largo orfanato de las estaciones
Atravesamos ciudades que todo el día giraban
Y vomitaban por la noche el sol de las jornadas
Oh marineros oh mujeres sombrías y vosotros compañeros míos
Acordaos de ello

Dos marineros que nunca se habían dejado
Dos marineros que nunca se habían hablado
El más joven al morir cayó de lado

Oh vosotros queridos compañeros
Timbrazos eléctricos de las estaciones canto de las segadoras
Trineo de un carnicero regimiento de las calles sin número
Caballería de los puentes noches lívidas del alcohol
Las ciudades que he visto vivían como locas

Te acuerdas de los suburbios y del rebaño quejumbroso de los paisajes

Los cipreses proyectaban bajo la luna sus sombras
Escuchaba esa noche al declinar del verano
Un pájaro lánguido y siempre irritado
Y el ruido eterno de un río ancho y sombrío
Pero mientras moribundos rodaban hacia el estuario
Todas las miradas todas las miradas de todos los ojos
Las orillas estaban desiertas herbosas silenciosas
Y la montaña en la otra ribera estaba muy clara

Entonces sin ruido sin que se pudiera ver nada vivo
Contra el monte pasaron sombras vivaces
De perfil o de pronto girando sus vagas caras
Y sosteniendo la sombra de sus lanzas hacia adelante

Las sombras contra el monte perpendicular
Crecían o a veces se bajaban bruscamente
Y esas sombras barbudas lloraban humanamente
Deslizándose paso a paso sobre la montaña clara

A quién reconoces pues en esas viejas fotografías
Te acuerdas del día en que una vieja abeja cayó al fuego
Era te acuerdas al final del verano
Dos marineros que nunca se habían dejado
El mayor llevaba al cuello una cadena de hierro
El más joven trenzaba sus cabellos rubios

Abridme esta puerta en la que llamo llorando

La vida es variable lo mismo que el Euripo

Guillaume Apollinaire

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-el-viajero-guillaume-apollinaire/