El primer día del mes de mayo
me hallé en compañía
que estaba, a decir verdad,
de gentileza adornada;
y para desterrar la melancolía
se ordenó que se escogiera,
según la Fortuna diera,
la hoja llena de verdor
o la flor por todo el año.
Así tomé la hoja por librea,
como entonces fue mi ventura.
Luego después me di cuenta
de que con razón la había elegido,
pues, ya que por la muerte he perdido
la flor de todos los bienes enriquecida,
que era mi dama, mi amiga,
y que por su gracia me amaba
y por su amigo me tenía,
mi corazón de otra flor ya no se cura.
Entonces conocí que mi pensamiento
concordaba con mi destino,
como entonces fue mi ventura.
Por eso la hoja llevaré
este año, sin que jamás la olvide,
y según mi poder me mantendré
enteramente de su parte.
No tengo envidia de ninguna flor
— ¡llévela quien llevarla deba! —,
pues la flor que mi corazón amaba
más que ninguna otra criatura
ha pasado fuera de este mundo,
aquella que su amor me había dado,
como entonces fue mi ventura.
ENVÍO
No hay hoja ni flor que dure
más que un tiempo, pues probada
he la cosa que he contado,
como entonces fue mi ventura.
Charles D’Orléans
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-el-primer-dia-del-mes-de-mayo-charles-d-orleans/
