El asno cargado de esponjas y el asno cargado de sal

Fábula de Jean De La Fontaine Colección Las FábulasTemas AnimalesÉpoca Siglo XVII

Un arriero, con su cetro en la mano,
conducía, como un emperador romano,
a dos corceles de largas orejas.
Uno, cargado de esponjas, marchaba como un correo;
y el otro, haciéndose rogar,
llevaba, como se dice, las botellas:
su carga era de sal. Nuestros alegres peregrinos,
por montes, por valles y por caminos,
al vado de un río por fin llegaron,
y muy apurados se encontraron.
El arriero, que todos los días atravesaba aquel vado,
sobre el asno de la esponja montó,
arreando delante a la otra bestia,
que queriendo hacer a su antojo,
en un hoyo se precipitó,
volvió sobre el agua, y luego escapó;
pues al cabo de algunas brazadas,
toda su sal se fundió tan bien
que el borrico no sintió nada
sobre sus aliviados hombros.
El camarada esponjero tomó ejemplo de él,
como un cordero que va sobre la fe ajena.
He aquí mi asno en el agua; hasta el cuello se sumerge,
él, el conductor y la esponja.
Los tres bebieron a cual más: el arriero y el rucio
le hicieron justicia a la esponja.
Esta se volvió tan pesada,
y de tanta agua se llenó al punto,
que el asno, sucumbiendo, no pudo alcanzar la orilla.
El arriero lo abrazaba, en la espera
de una pronta y cierta muerte.
Alguien vino al socorro: quién fue, no importa;
basta con haber visto por ahí que no se debe
actuar cada uno del mismo modo.
A esto quería yo llegar.

Jean de La Fontaine

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/fabula-el-asno-cargado-de-esponjas-y-el-asno-cargado-de-sal-jean-de-la-fontaine/