XVIII
ESCRITO EN EL CRISTAL DE UNA VENTANA FLAMENCA
Amo el carillón en tus ciudades antiguas,
¡oh viejo país guardián de tus costumbres domésticas,
noble Flandes, donde el Norte se calienta entumecido
al sol de Castilla y se aparea con el Mediodía!
El carillón es la hora inesperada y loca,
que el ojo cree ver, vestida de bailarina española,
aparecer de pronto por el agujero vivo y claro
que haría al abrirse una puerta del aire.
Ella viene, sacudiendo sobre los tejados letárgicos
su delantal de plata lleno de notas mágicas,
despertando sin piedad a los durmientes aburridos,
saltando a pasitos como un pájaro alegre,
vibrando, cual dardo que tiembla en la diana;
por una frágil escalera de cristal invisible,
espantada y danzante, ella desciende de los cielos;
y el espíritu, ese velador hecho de orejas y de ojos,
mientras ella va, viene, sube y baja todavía,
¡oye de peldaño en peldaño errar su pie sonoro!
Malinas-Lovaina, 19 de agosto de 1837.
Victor Hugo
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-escrito-en-el-cristal-de-una-ventana-flamenca-victor-hugo/
