A Emile Wroblewski
Traedme flores olorosas,
para adornarme, compañeras errantes,
para cautivarte, oh mi bien amado.
Ya se levanta el viento perfumado.
El viento del atardecer hace ondear vuestros paños.
En vuestros cabellos, ¿por qué, compañeras mías,
entrelazar esas perlas de leche?
Mi cuello –dice él– sin perlas le place.
Mi cuello que él toma entre sus brazos flexibles
tiembla de amor. Vemos por parejas,
muy cerca de nosotras, entre los juncos,
en el lirio del valle, jugar a los pájaros.
El blanco lirio del valle hace perlas blancas.
Mi bien amado ata a mis caderas
mi paño adornado de lirios en flor;
mis dientes –dice él– tienen su palidez.
Mis blancos dientes y mi seno que cede,
mis largos cabellos, solo él los posee.
Desde la tarde en que su ojo me iluminó,
él es mío; yo soy de él.
Charles Cros
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-canto-etiopico-charles-cros/
