Un hombre amaba perdidamente a su Gata;
la encontraba graciosa, y bella, y delicada,
que maullaba con un tono muy dulce.
Estaba más loco que los locos.
Este Hombre, pues, con ruegos, con lágrimas,
con sortilegios y con encantos,
hace tanto que obtiene del destino
que su Gata una bella mañana
se vuelve mujer, y esa misma mañana,
necio amo hace de ella su mitad.
Helo aquí loco de amor extremo,
de loco que estaba de amistad.
Jamás la Dama más bella
encantó tanto a su Favorito
como hace esta nueva esposa
a su hipocondríaco marido.
Él la halaga, ella lo adula;
nada de Gata encuentra ya en ella,
y llevando el error hasta el final,
la cree mujer en todo y por doquier,
cuando unos Ratones que roían la estera
turbaron el placer de los recién casados.En seguida la mujer se pone en pie:
falló su aventura.
Ratones que vuelven, mujer en posición.
Por esta vez acudió a punto:
pues habiendo cambiado de figura,
los ratones no la temían.
Siempre fue para ella un cebo,
tanta fuerza tiene lo natural.
Se burla de todo, cierta edad cumplida:
el vaso está empapado, la tela ha tomado su pliegue.
En vano de su costumbre ordinaria
se le quiere desacostumbrar.
Haga lo que se haga,
no se sabrá reformarlo.
Golpes de horca ni de correas
no le hacen cambiar de maneras;
y, aunque estuvierais armados de palos,
jamás seréis sus dueños.
Aunque le cierren la puerta en las narices,
volverá por las ventanas.
Jean de La Fontaine
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/fabula-la-gata-transformada-en-mujer-jean-de-la-fontaine/
