El otro

Poema de Victor Hugo Colección El arte de ser abueloTemas InfanciaÉpoca Siglo XIX

Ven, mi George. ¡Ah! los hijos de nuestros hijos nos encantan,
Son voces juveniles y matinales que cantan.
¡Ellos son en nuestros lúgubres hogares el retorno
De las rosas, de la primavera, de la vida y del día!
Su risa nos atrae una lágrima a los párpados
Y hace estremecerse las piedras de nuestro viejo umbral;
De la tumba entreabierta y de los años pesados y fríos
Su mirada radiante disipa los espantos;
Devuelven nuestra alma a los primeros años;
Hacen reabrir en nosotros todas nuestras flores marchitas;
Nos encontramos dulces, ingenuos, felices con nada;
El corazón sereno se llena de un vago aéreo;
Al verlos uno cree verse a sí mismo florecer;
Sí, volverse abuelo es volver a la aurora.
El viejo alegre se mezcla con los rapaces triunfantes.
Nos empequeñecemos en los niños pequeños.
Y, calmados, vemos volar por las ramas
Nuestra alma sombría con todas esas almas blancas.

Victor Hugo

Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.

Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-el-otro-victor-hugo/