Tengo por dueña una extraña Gorgona,
que supera a los ángeles en belleza,
es un verdadero Marte en dura crueldad,
en castidad la hija de Latona.
Cuando la veo, mil veces me asombro
con la lágrima en el ojo, de que mi firmeza
no la doblegue, o que su dureza
no me conduzca de donde ya no se vuelve.
De la naturaleza un corazón no he recibido,
antes bien, para nutrirse en fuego,
y en lugar de él tengo una Salamandra,
pues si de carne tuviera un corazón humano,
largo tiempo ha que se hubiera reducido a ceniza,
vista la brasa en que siempre arde en vano.
Pierre de Ronsard
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-tengo-por-duena-pierre-de-ronsard/
