Oh tú, que me apareciste en este desierto del mundo,
¡habitante del cielo, pasajera en estos lugares!
Oh tú, que hiciste brillar en esta noche profunda
un rayo de amor a mis ojos;
A mis ojos asombrados muéstrate por entero,
dime cuál es tu nombre, tu país, tu destino.
¿Fue tu cuna sobre la tierra?
¿O no eres más que un soplo divino?
¿Volverás a ver mañana la eterna luz?
¿O en este lugar de exilio, de duelo y de miseria,
debes proseguir aún tu penoso camino?
¡Ah! cualquiera que sea tu nombre, tu destino, tu patria,
ya seas hija de la tierra o del divino albergue,
¡ah! déjame, toda mi vida,
offrecerte mi culto o mi amor.
Si debes, como nosotros, terminar tu carrera,
se mi apoyo, mi guía, y permite que en todas partes,
de tus pasos adorados bese el polvo.
Mas si emprendes tu vuelo, y si, lejos de nuestros ojos,
hermana de los ángeles, pronto remontas junto a ellos,
después de haberme amado algunos días sobre la tierra,
acuerdate de mí en los cielos.
Alphonse de Lamartine
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-invocacion-alphonse-de-lamartine/
