El suelo empapado se agrieta con los primeros fríos,
la blanca nieve disemina a lo lejos su plumón blanco,
y pone, al borde de los tejados y de los pajares temblorosos,
cojincillos de lana irisados de luces.
Pasan por los campos desnudos las quejas acostumbradas,
a través del desierto de silencios dolientes,
donde grandes cuervos pesados abaten sus vuelos lentos
y se acercan, de hambre, a rondar junto a las chozas.
Pero desde que el cielo gris se había cubierto,
en la granja reía una alegría de invierno,
se reunían en corro en torno al hogar rojo,
y el amor despertaba, al anochecer, entre mozos y mozas,
al borbotear graso y silbante del mosto
que hormigueaba, como un vientre, en su caldero de bronce.
Emile Verhaeren
Traducción generada por Poésies 123 con la asistencia del modelo de inteligencia artificial deepseek-chat.
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-en-invierno-emile-verhaeren/
