La calle atronadora en torno mío aullaba.
Larga, esbelta, de luto riguroso, dolor majestuoso,
una mujer pasó, con mano fastuosa
alzando y balanceando el festón y el ribete;
ágil y noble, con su pierna de estatua.
Yo bebía, crispado como un extravagante,
en su ojo, cielo lívido donde germina el huracán,
la dulzura que fascina y el placer que mata.
¡Un relámpago… luego la noche! – Belleza fugitiva
cuyo mirar me hizo renacer de pronto,
¿no volveré a verte sino en la eternidad?
¡En otra parte, muy lejos de aquí! ¡demasiado tarde! ¡quizá nunca!
Pues ignoro adónde huyes, tú no sabes adónde voy,
¡oh tú a quien habría amado, oh tú que lo sabías!
Charles Baudelaire
Texto publicado en Poésies 123: https://www.poesies123.com/es/poema-a-una-transeunte-charles-baudelaire/
